En la mayoría de los casos, la discapacidad intelectual no se identifica por la apariencia física. Tampoco tiene que confundirse con la enfermedad mental.
La discapacidad intelectual tiene que aparecer antes de los 22 años.
Las personas con discapacidad intelectual son ciudadanos, con sus derechos y obligaciones.
Lo único que diferencia a estos ciudadanos respecto a los demás es que tienen dificultades para actuar en situaciones cotidianas, manejarse con el dinero, realizar gestiones administrativas complejas, desplazarse en transporte público, comprender mensajes complejos o los juegos de palabras, realizar dos tareas al mismo tiempo...

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